La reserva de Bitcoin de OneMedNet, empresa de datos sanitarios cotizada en el Nasdaq, alcanzó cero unidades el 30 de junio de 2026, completando un vaciado progresivo de sus tenencias en criptomonedas. Según su informe trimestral correspondiente a ese periodo, la compañía disponía de apenas 358.000 dólares en efectivo, enfrentaba 4,73 millones de dólares en pasivos corrientes y advirtió de que su liquidez actual era insuficiente para financiar las operaciones durante los siguientes doce meses.
De 34 BTC a cero en menos de dos años
OneMedNet anunció el 12 de noviembre de 2024 que había invertido en aproximadamente 34 BTC, calificando la medida como una forma de mejorar su «resiliencia financiera». Aquel dato provenía de un comunicado corporativo, no de un balance auditado de cierre de periodo. Posteriormente, la compañía reportó 31 BTC el 31 de diciembre de 2024, 15 el 30 de junio de 2025, seis el 31 de diciembre de 2025, uno el 31 de marzo de 2026 y cero el 30 de junio de 2026.
El registro de flujos de caja es independiente de esas tenencias puntuales. OneMedNet contabilizó 969.000 dólares de ingresos por venta de Bitcoin durante todo 2024, luego 5,07 millones en ventas y 2,75 millones en compras durante 2025. En la primera mitad de 2026 registró 419.000 dólares procedentes de ventas, sin ninguna compra. La mayor parte del desplome de su tesorería cripto precedió, por tanto, a esa última liquidación semestral, que apenas cubrió la etapa final del vaciado tras el máximo de 34 BTC anunciado en 2024.
La dirección de la empresa ha declarado que vende Bitcoin de su reserva periódicamente para financiar operaciones cuando resulta necesario. Sin embargo, los documentos no vinculan los ingresos por ventas concretas a gastos operativos específicos, de modo que el destino exacto de cada dólar queda sin establecer. El último informe tampoco afirma formalmente que OneMedNet haya abandonado su estrategia Bitcoin: describe las ventas de 2026 como parte de dicha política, aunque en el reporte del segundo trimestre el redactado pasó de decir que la compañía «ha adoptado» la política a «adoptó previamente». El estatus actual de la política queda, pues, sin resolver tras alcanzar el saldo cero.
Capital circulante negativo y advertencia sobre continuidad
El 30 de junio, después de que la reserva de OneMedNet quedara vacía, la empresa reportó 1,31 millones de dólares en activos corrientes frente a 4,73 millones en pasivos corrientes, resultando en un déficit de capital circulante de 3,41 millones. En el primer semestre consumió 3,42 millones de efectivo en operaciones y registró una pérdida neta de 4,63 millones. El saldo de caja de 358.000 dólares equivalía a unos 19 días al ritmo medio de consumo operativo del semestre (aritmética retrospectiva, no una previsión oficial, que excluye calendario de flujos, cambios futuros en el consumo o nueva financiación).
OneMedNet afirmó que esas condiciones generan dudas sustanciales sobre su capacidad de continuar como empresa en funcionamiento. Las actividades de financiación aportaron un neto de 2,78 millones de dólares en el primer semestre. Las acciones en circulación pasaron de 51,8 millones el 31 de diciembre a 59,3 millones el 11 de agosto, un incremento cercano al 14,5%.
Ampliación de capital como vía de liquidez
Tras el cierre del trimestre, OneMedNet completó una emisión de acciones con partes vinculadas que captó 1 millón de dólares brutos mediante la venta de 1,45 millones de acciones a 0,69 dólares cada una. Por separado, el 1 de julio de 2026, la compañía firmó un acuerdo con Yorkville que le permitiría, bajo condiciones, vender hasta 25 millones de dólares adicionales en títulos al 97% de un precio de mercado definido, sujeto a límites de registro, propiedad y emisión. Esos 25 millones representan capacidad potencial, no efectivo ya recibido, y la dilución resultante no puede cuantificarse aún.
Con la reserva agotada y el efectivo escaso, la empresa indicó que la continuidad de las operaciones requiere financiación externa adicional. El capital social ofrece una vía revelada para obtener ese capital, aunque nuevas ventas de acciones trasladarían más carga de liquidez a los accionistas mediante dilución. La historia reciente de otras empresas que apostaron por reservas de Bitcoin refleja un patrón similar: prometieron tesoros cripto como ancla estratégica y, ante presiones de mercado o regulatorias, terminaron liquidando para cubrir deuda o cumplir requisitos del Nasdaq.
Fuente: CryptoSlate · Esta información ha sido elaborada por la redacción de Criptonews con apoyo de herramientas editoriales automatizadas.