La Comisión Europea está revisando si el préstamo de criptomonedas debe quedar bajo el alcance del Reglamento de Mercados de Criptoactivos (MiCA), una decisión que podría afectar de lleno a los llamados lending vaults descentralizados. Estos productos canalizan miles de millones de dólares hacia mercados de crédito en cadena, pero su estructura difumina las líneas entre servicios financieros tradicionales y protocolos autónomos.
El 20 de mayo de 2026, Bruselas abrió una consulta pública dirigida a interesados para recoger opiniones sobre áreas que quedaron fuera del marco original de MiCA, entre ellas las finanzas descentralizadas (DeFi) y el préstamo y endeudamiento cripto. La consulta cierra el 30 de septiembre.
Vaults: función económica sin entidad única identificable
Los vaults de préstamo no encajan en las categorías jurídicas conocidas. Yuriy Brisov, abogado especializado en activos digitales de la UE y socio de Digital & Analogue Partners, explica que la legislación europea no contempla una categoría específica denominada vault: «Un abogado lo define como lo haría un regulador: por su función, no por su etiqueta», señala.
El protocolo descentralizado Morpho ilustra la complejidad. Su arquitectura de Vault V2 reparte responsabilidades entre varias figuras: un propietario, un curador que configura estrategia y parámetros de riesgo, un asignador que ejecuta las asignaciones y un centinela con poderes para reducir riesgos. Ninguna de estas figuras se ajusta claramente a la definición de prestamista regulado bajo MiCA, lo que dificulta identificar al responsable jurídico.
Descentralización: ¿criterio clave o barrera para la innovación?
MiCA excluye actualmente los servicios de criptoactivos prestados de «forma plenamente descentralizada», aunque puede aplicarse cuando solo parte de la actividad está descentralizada. Jonathan Galea, socio de Cahill Gordon & Reindel, advierte que usar la descentralización como línea divisoria podría penalizar a protocolos nuevos frente a plataformas consolidadas que han tenido años para distribuir el control.
Galea señala que los reguladores deberían analizar con cuidado antes de tratar todos los lending vaults como una sola categoría: «Si Bruselas incluye ‘préstamo DeFi’ como etiqueta única, estructuras que merecen respuestas opuestas pueden quedar atrapadas juntas», advierte en su análisis reciente sobre vaults y regulación financiera europea.
Brisov propone centrarse en la estructura del vault y el control real que las personas ejercen sobre él. Según su criterio, si Bruselas decide que el préstamo requiere regulación, debería añadirlo expresamente a la lista de servicios de criptoactivos regulados, en lugar de ampliar genéricamente la definición de proveedor de servicios cripto.
Diferencias con las finanzas tradicionales
Michael Egorov, fundador de Curve Finance, sostiene que el préstamo descentralizado exige un enfoque regulatorio distinto al de las finanzas tradicionales. «DeFi no necesita algunas de las salvaguardas que requiere el préstamo tradicional, pero al mismo tiempo puede necesitar otras», explica.
Egorov defiende que un marco dedicado podría mejorar la seguridad y abrir DeFi a nuevos usuarios, pero advierte que debe abordarse con cautela para evitar normas que algunos protocolos no puedan cumplir debido a cómo están construidos.
El reto para Bruselas no es solo decidir si regular el préstamo DeFi, sino diseñar reglas que distingan entre formas muy diferentes de préstamo en cadena y que identifiquen, si es posible, a las personas que realmente controlan esos sistemas. La respuesta a esta consulta podría definir si los vaults de préstamo siguen fuera de MiCA o pasan a formar parte de un nuevo marco normativo europeo.
Fuente: Cointelegraph · Esta información ha sido elaborada por la redacción de Criptonews con apoyo de herramientas editoriales automatizadas.