Veintiún grandes bancos y gestoras de activos de todo el mundo se han comprometido a formar una empresa que emitirá una stablecoin respaldada por el dólar estadounidense, con lanzamiento previsto para la primera mitad de 2027, según un comunicado conjunto publicado este martes.
El consorcio, encabezado por Goldman Sachs, Bank of America y Citi, ha duplicado su tamaño desde que un grupo inicial de diez bancos anunciara la exploración conjunta en octubre de 2025. Ahora incluye instituciones de Norteamérica, Europa, Asia Oriental, Oriente Medio y África.
Un token privado, no una CBDC oficial
Es fundamental aclarar qué no es este proyecto. Una moneda digital de banco central (CBDC) constituye un pasivo directo de la autoridad monetaria —efectivo digital que el propio Banco Central emite y respalda—. El token de este consorcio representa lo contrario: un pasivo privado de una compañía comercial, respaldado por reservas que los propios bancos custodian, sin implicar el balance del Banco Central.
Esta distinción es especialmente relevante en Estados Unidos, ya que el presidente Donald Trump firmó en enero de 2025 una orden ejecutiva que prohíbe a las agencias federales desarrollar o emitir CBDC, al tiempo que instruye al Gobierno para que apoye explícitamente las stablecoins privadas vinculadas al dólar. Así pues, una stablecoin emitida por bancos no es una CBDC encubierta, sino la alternativa que Washington eligió frente a ella.
Participantes globales y objetivos de mercado
La lista de participantes abarca cinco regiones. Desde Norteamérica se suman Goldman Sachs, Bank of America, Citi, Capital One, Fidelity Investments, PNC Financial Services, Scotiabank, TD Bank Group, Wells Fargo y WisdomTree. Europa aporta Santander, BBVA, Commerzbank, Crédit Agricole, Deutsche Bank, Lloyds Banking Group, Rabobank y UBS. MUFG Bank, Sirius International Holding y Standard Bank cubren Asia Oriental, Oriente Medio y África.
El consorcio aspira a que el token se utilice en mercados mayoristas, institucionales y minoristas, dando prioridad inicial a pagos transfronterizos y liquidación de activos digitales. Una vez operativa la versión en dólares, se emitirá una stablecoin denominada en euros, seguida más adelante por otras divisas del G7.
La iniciativa está diseñada para cumplir con la legislación estadounidense GENIUS Act y, cuando corresponda, con el marco MiCA de la Unión Europea.
Antecedentes y competencia creciente
La idea no es nueva. JPMorgan, Bank of America, Citi y Wells Fargo ya venían evaluando un token conjunto desde 2025, meses antes de que un grupo inicial de diez instituciones anunciara formalmente el esfuerzo. JPMorgan, sin embargo, no figura entre los veintiún nombres de la lista actual.
Los bancos no son los únicos en construir rieles de pago compartidos. En agosto, treinta y nueve asociaciones estatales de banca formaron BankChain Alliance, una red separada dirigida a dar acceso a depósitos tokenizados a entidades locales y regionales. Y en junio, socios de distribución de Circle —entre ellos Visa, Mastercard y Stripe— respaldaron Open USD, otra stablecoin rival. Aquella noticia provocó una caída en la cotización de Circle.
La acción de Circle cayó aproximadamente un 6% este martes, mientras los inversores evaluaban la nueva competencia bancaria para USDC. Boston Consulting Group y Brunswick Group asesoran la iniciativa, aunque ambos aclaran que carecen de autoridad para vincular al consorcio o a sus miembros.
La compañía aún no tiene nombre, y su constitución está prevista para la segunda mitad de 2026, sujeta a condiciones de cierre pendientes. El objetivo del grupo permanece fijo: una stablecoin en dólares en el mercado antes de julio de 2027.
Fuente: Decrypt · Esta información ha sido elaborada por la redacción de Criptonews con apoyo de herramientas editoriales automatizadas.