El índice dólar estadounidense (DXY) ha subido un 2,6% desde el 9 de septiembre y alcanzó el martes un máximo de dos meses en 101,69. En teoría, un dólar más fuerte debería lastrar a Bitcoin, puesto que el billete verde actúa como moneda de reserva mundial y los endeudados en dólares recortan su exposición a activos de riesgo cuando el tipo de cambio se aprecia. Sin embargo, los datos muestran una relación mucho más débil de lo que muchos traders creen.

Según el análisis de CoinDesk sobre datos de TradingView, en los últimos 90 días de negociación la correlación diaria entre Bitcoin y el DXY es de -0,41, la más negativa desde febrero de 2023. Una lectura negativa indica que ambos activos tienden a moverse en direcciones opuestas, pero ese vínculo es moderado: el coeficiente de determinación (R²) apenas alcanza 0,17, lo que significa que el índice dólar explica solo un 17% de las variaciones diarias en el precio de BTC.
A corto plazo, la cifra es más ruidosa. En una ventana de 30 días, la correlación cae a -0,45, pero se apoya en solo dos jornadas (19 de agosto y 3 de septiembre) en las que Bitcoin subió más del 5% mientras el dólar bajaba. Sin esas dos sesiones, el coeficiente se desploma a -0,19. Además, grandes inversores institucionales siguen acumulando BTC sin aparente preocupación por el fortalecimiento del dólar.
Si ampliamos el horizonte temporal, la relación es aún más laxa. Desde enero de 2020, la correlación a 90 días promedia -0,14 y en ocasiones ha girado a positivo: en noviembre de 2024 llegó a +0,22. CoinDesk también señaló recientemente que Bitcoin muestra escasa correlación con los rendimientos del Tesoro estadounidense, reforzando su atractivo como activo diversificador de cartera.
Desde el 21 de septiembre, BTC ha retrocedido desde casi 87.500 dólares hasta la zona de 83.000-84.000 dólares. Un dólar más firme puede estar conteniendo las ganancias, pero el daño ha sido limitado y el precio de Bitcoin todavía no ha roto soportes clave. El análisis técnico muestra que el DXY cotiza de nuevo sobre la nube de Ichimoku, indicando momentum alcista, aunque aún no ha superado la resistencia en 101,80.
En conjunto, estos datos desmienten la narrativa simplista de que un dólar fuerte es necesariamente una amenaza seria para Bitcoin. La criptomoneda sigue moviéndose, en gran medida, según sus propios fundamentos.
Fuente: CoinDesk · Esta información ha sido elaborada por la redacción de Criptonews con apoyo de herramientas editoriales automatizadas.