Fuente: Criptonoticias.com
1 El creciente interés por legalizar a Bitcoin
En los primeros años de Bitcoin, tecnología nacida en dos mil ocho con la publicación de su white paper, las autoridades no mostraron interés por su legalización. El planeta de las criptomonedas se movía de forma paralela al de las finanzas.
Una vez superada esa etapa en la que se veía a las criptomonedas como una tecnología marginal, la situación ha ido mudando.
Ahora los gobiernos dan mayor seguimiento a este ecosistema. Ello, en razón del alto interés que la gente muestra por las criptomonedas y el posicionamiento ganado por Bitcoin en los últimos tiempos, con un rol esencial en el juego económico y geopolítico mundial.
Es como exactamente los mismos organismos internacionales que antes llamaban a ignorar las criptomonedas, ahora son los que convocan a darle rango legal. Algo muy poco probable en 2014 o dos mil quince.
Ejemplo de este interés se evidencia en los recientes informes del Banco de Pagos Internacionales (BIS) y el FMI (FMI), en los que reconocen la relevancia adquirida por Bitcoin y abogan por una regulación global.
Los criptoactivos existen desde hace más de una década, pero recién ahora las ideas por regularlos han pasado a ocupar un lugar preeminente en la agenda. Esto se debe, en parte, a que en los últimos años los criptoactivos dejaron de ser productos especializados en busca de un objetivo y pasaron a tener una presencia más tradicional como inversiones especulativas, protecciones contra monedas débiles y posibles instrumentos de pago.
La regulación de los criptoactivos, informe del FMI, septiembre dos mil veintidos.
El llamado tuvo su punto de inflexión entre dos mil veinte y dos mil veintidos. En ese lapso el ámbito de las finanzas tradicionales se acercó más al ecosistema, creando nuevos productos y servicios para satisfacer el deseo de sus clientes por invertir en criptomonedas.

Tal como advirtió Jacob Farber, consejero general del consorcio R3 y asesor en regulación, con el aumento de los niveles de adopción se han venido aclarando los marcos regulativos.
Lejos queda la fase en la que muchos Estados

